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Oferta de canjes gracias a Basilea III

Lucía Estrada Csaky

Se trata de un producto financiero complejo que combina las características de la renta fija y de las acciones, con una peculiaridad, el carácter perpetuo. Por tanto, la liquidez queda supeditada a que haya inversores interesados en adquirirlos a través del Mercado Secundario y al precio que éstos determinen. Es decir, el precio de compra no tiene porqué coincidir con el que nosotros hemos invertido. Dentro de sus contras, encontramos también que no están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos, es decir, si el banco quebrase, perderíamos la inversión. Para compensar todo este riesgo, lo habitual es que nos proporcionen una rentabilidad ligeramente superior a los plazos fijos, pero no siempre es así.

Pasado el periodo de bonanza, se han puesto de manifiesto las principales desventajas del producto: – El pago de cupón está sujeto a la obtención de resultados positivos por la entidad – Como para recuperar la inversión se debe acudir a un Mercado Secundario Organizado, el precio de venta dependerá de las ofertas de compra de otros inversores – En el caso extremo, podemos encontrarnos con que se envían al mercado un aluvión de órdenes de venta y prácticamente ninguna de compra, con lo que sería imposible deshacernos del producto

En cualquier caso, la polémica está servida. Existen dudas más o menos razonables sobre los criterios según los cuales se ha llevado a cabo la comercialización de este producto, sobre si el cliente estaba suficientemente informado de qué es lo que estaba contratando o si el perfil del inversión encajaba o no con un producto financiero complejo. Adicae está estudiando tomar medidas legales al respecto con el fin de que se depuren responsabilidades, de este modo será la justicia quien dé respuesta a todas estas preguntas.

Ofertas de Canje

Desde finales del año pasado, diversas entidades comenzaron a proponer ofertas de canje a sus inversores en preferentes y el porqué es muy sencillo: Según Basilea III estos productos de pasivo dejan de servir a las entidades para reforzar su capital, así se han puesto manos a la obra para estar actualizados a partir de 2013, fecha de entrada en vigor de la norma. Echamos un vistazo a las diferentes ofertas presentadas hasta el momento:

¿Qué opciones tenemos?

Depende en todo caso de la aversión al riesgo de cada inversor y de la necesidad de recuperar la inversión. Si aceptamos el canje nos libramos de un producto perpetuo y lo cambiamos por uno con vencimiento más o menos cercano, aunque podemos perder una parte de la inversión durante el proceso. Ahora bien, también podemos conservar la inversión a la espera de una nueva oferta de cambio, la cual puede ser mejor, peor o no llegar a producirse nunca.

Así, si nuestro perfil es conservador, siempre será la opción más segura aceptar la oferta de la entidad, sabiendo de antemano el riesgo que conlleva aceptarla o no. Si tenemos un perfil más agresivo, podemos esperar a que la entidad nos haga una oferta mucho más beneficiosa o bien esperar a realizar la venta en el Mercado Secundario, cosa complicada.