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Cómo nos afecta la subida del IVA: la gasolina por encima de los 1,70 €

Eugenio Estrada

Hace ya casi dos meses que se anunció la subida del IVA, pero lo que parecía que nunca iba a llegar, su aplicación, nos invade este sábado: el IVA general pasa a ser del 21%. A pesar de que algunas empresas, como el grupo INDITEX, se comprometieron a no trasladar la subida del IVA a sus productos, en mayor o menor medida veremos como algunos si que se verán irremediablemente incrementados.

Uno de los que más notaremos en nuestros bolsillos será la subida del precio de la gasolina, que ya lleva un par de meses batiendo récords alcanzando la semana pasada los 1,511 € por litro, la de 95 octanos, de media un 12% más que hace dos meses, mientras que el gasóleo acumulaba una subida similar, 11,5% que lo coloca en 1,42 €/litro. Pero actualmente ya hay estaciones de servicio en Almería que superan los 1,6 €/litro.

Los principales motivos para este aumento de precio son dos: la devaluación del euro con respecto al dólar, ya que al comercializar el crudo en dólares los países, como el nuestro, importadores se ven directamente afectados, y la aplicación del céntimo sanitario por parte de las Comunidades Autónomas, ya que la mayor parte de ellas han empezado por aplicar el máximo recargo.

A esto hay que sumarle que el próximo sábado el IVA general aumenta del 18% al 21%, que es el que afecta a los carburantes, lo que conlleva que, según los precios actuales, éstos aumenten del 1,511 €/litro a 1,549 €/litro en gasolinas y de 1,42 €/litro a 1,456 €/litro en gasóleos. Esto según los precios medios, pero en realidad pueden llegar a los 1,64 €/litro en las estaciones de servicio a partir de este sábado y con el ritmo que llevamos, en poco más de un mes, podría superar los 1,70 €/litro.

Por todo esto, para que se dé una bajada de precios solo pueden ocurrir tres cosas: la devaluación del dólar, pero no nos olvidemos que el euro no está pasando su mejor época, lo que provocará que el dólar continúe revaluándose -por tanto la importación de crudo será cada vez más cara-; una disminución de la carga impositiva, que ya alcanza el 47% y 42% en gasolinas y gasóleos respectivamente, lo que tampoco pasará a corto plazo; o, por último, que baje el barril de crudo, que como sabemos todos, se tarda en repercutir al consumidor un mínimo de tres meses.