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Caso práctico de la ley de blanqueo de capitales: ¿Existe ganancia patrimonial no justificada?

Lucía Estrada Csaky

Hace unos días que os informamos de determinados aspectos del desarrollo de la aplicación de la ley 7/2012 de 29 de octubre. Al hilo de este tema hemos recibido una consulta particular que considero que puede reflejar una situación común y que su respuesta es probable que interese a más de uno, por lo que merece la pena exponerlo con detenimiento. Os pongo en antecedentes: hace casi siete años -en enero de 2006- fruto del los rendimientos del trabajo de años de vida laboral, decidimos adquirir una vivienda. Sin embargo, consideramos que era más rentable adquirirla en otro país de la Unión Europea ya que los precios allí estaban relativamente más bajos que en España, con la intención de, posteriormente, proceder a su venta para adquirir un inmuble en España. Se trata de una vivienda que nunca hemos llegado a habitar de forma continuada, sino que hemos estado viviendo en el domicilio familiar. Mientras tanto, en los últimos años no hemos presentado la declaración de la renta puesto que por nuestro nivel de ingresos no incurríamos en la obligación de presentar el IRPF.

Y, ahora, con el cambio legislativo nos vemos en la visicitud de qué debemos hacer. Aparentemente, sería suficiente con presentar la declaración informativa a lo largo del primer trimestre de 2013, informando a la Agencia Tributaria de la fecha y el valor de adquisición de nuestro inmueble. De hecho, no es que sea suficiente, es que dado que el inmueble supera los 50.000 euros estamos obligados a hacerlo, de lo contrario incurriríamos en una infracción tributaria muy grave.

Pero no es tan sencillo. ¿Por qué? Ha habido un error de base desde el momento en que se adquirió la vivienda porque se trata de un inmueble que no está habitado por su propietario, por tanto no es nuestra vivienda habitual ni, consecuentemente, el país en el que la hemos adquirido es nuestra residencia habitual -aquél en el que se habita de forma regular durante al menos 183 día en el año natural-. Por tanto, puesto que se trata de una vivienda que no habitamos caben dos posibilidades:

En el primero de los casos, puesto que el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas se rige por el concepto de renta mundial, se trata de unos rendimientos que debimos declarar en su momento a la Hacienda Pública como procedentes del capital inmobiliario. Y, por consiguiente, durante todos esos años que considerábamos que no estábamos obligados a presentar la declaración de la renta cometimos un error, porque el hecho de percibir este tipo de rentas inmeditamente nos obliga a declarar al fisco. En el segundo de los casos, en el supuesto de que la vivienda realmente hubiese estado vacía desde el momento de su adquisición, es obligatorio aplicar una imputación de rentas inmobiliarias, la cual también nos obliga a presentar la declaración de la renta durante el mismo periodo que os he mencionado anteriormente.

Por ello, independienmente de en cual de los dos supuestos nos encontremos, el hecho de poseer esa vivienda y no vivir habitualmente en ella nos obligaba a presentar la declaración de la renta desde el año 2006 hasta el año 2011 -último ejercicio fiscal del IRPF cerrado-. Por tanto, nuestro problema ya no es solo si Hacienda va a considerar o no que exista una ganancia patrimonial no justificada, sino que nuestro problema va más allá: debimos presentar la declaración de la renta durante todos esos ejercicios fiscales. Ahora bien, en este punto juega a nuestro favor el concepto de la prescripción de las infracciones tributarias, dado que únicamente debemos subsanar los últimos cuatro ejercicios fiscales cerrados. ¿Cuándo podremos hacerlo? Cuando se abra el próximo periodo de renta, en el mes de mayo de 2013, podremos presentar declaración-liquidación complementaria de 2011, 2010, 2009 y 2008, además de la corresponiente declaración de la renta de 2012, en las que se haga constar, además de nuestros rendimientos del trabajo y de los rendimientos del capital mobiliario de esos ejercicios, nuestra situación real sobre el inmueble -ya sea el rendimiento de capital inmobiliario o la imputación de renta-.

Como imagino que al tratarse de datos antiguos de los que es probable que no se conserve ninguna documentación al respecto -me refiero a los ingresos por trabajo y la remuneración de las cuentas corrientes, con sus gastos y retenciones asociados-, es conveniente que sepáis que podéis obtener vuestra información fiscal de ejercicios anteriores a través de la oficina virtual de la Agencia Tributaria con el DNI electrónico.

Solucionado este punto, vuelvo al tema de la ganancia de patrimonio no justificada. Creo necesario hacer hincapié en que a partir de aquí se trata únicamente de una opinión personal, puesto que no existe ninguna indicación al respecto todavía desarrollada en forma legislativa que lo indique. La norma únicamente nos obliga a declarar los bienes y derechos en el extranjero, pero no indica en qué casos Hacienda considerará que dicha ganancia patrimonial no justificada existe. Por pura lógica, en mi opinión es fundamental que nuestros rendimientos durante los ejercicios anteriores a la fecha de adquisición del inmueble superen en cierta medida al importe abonado en la compra. Pero no existe, como digo, ninguna información oficial al respecto. Lo que creo que puedo afirmar sin gran riesgo a equivocarme, es que es muy probable que un elevado número de declaraciones informativas conllevarán la apertura de un expediente de inspección para valorar si existe o no dicha ganancia no justificada. Con respecto a la prescripción de la adquisición de la vivienda tengo que decir que tal hecho no existe; según la norma, se imputará la ganancia al último ejercicio fiscal no prescrito, es decir, en este caso al ejercicio 2008.

Por último, quería haceros saber que en un caso como este, en el que la vivienda tiene un valor de compra de 70.000 euros y no se poseen más propiedades, no existe ninguna obligación en relación al Impuesto sobre el Patrimonio, puesto que se encuentra exento hasta un límite muy superior.