Actualidad, Fiscalidad, Inversiones »

Caso práctico: si no puedo invertir dentro del plazo ¿qué pasa con mi cuenta vivienda?

Lucía Estrada Csaky

Uno de los productos con mayores beneficios fiscales de los últimos años, además de las aportaciones a planes de pensiones, han sido las denominadas cuentas vivienda. A través de ellas conseguíamos varios objetivos: canalizar el ahorro obteniendo una remuneración especial por parte de las entidades financieras y, por otro lado, se obtenía un beneficio fiscal adicional, al tener un tratamiento equivalente a la deducción por préstamo hipotecario para adquisición de vivienda habitual. Ambas cosas las convertían en un producto muy atractivo para todos los que teníamos la intención de comprar nuestra primera vivienda.

Es evidente que las cosas han cambiado mucho en los últimos años y en lo que se refiere a los productos de ahorro más todavía. La previsión fiscal es un punto que no debemos olvidar porque debemos afrontar ahora el pago de los beneficios fiscales que hemos obtenido en los años anteriores. Pero he podido observar que en la red es un tema muy difuso, la mayor parte de foros hablan de legislación obsoleta y dan recomendaciones erróneas que, en caso de seguirlas, pueden conllevar que no hagáis las cosas correctamente y, lo que es peor, que acabéis pagando más a Hacienda de lo que os corresponde. Y no están las cosas para eso ¿verdad?

Pues bien, el plazo máximo del que disponemos para tener abierta la cuenta vivienda, realizando o no ingresos en la misma es de cuatro años. Es decir, en el cuarto año como máximo debemos realizar la inversión en nuestra vivienda habitual. Pero, dadas las circunstancias es probable que no podamos hacerlo, que nuestros ingresos o nuestra situación laboral no nos lo permitan, o simplemente que no haya entidad financiera que nos la quiera financiar con un préstamo hipotecario. Entonces, ¿qué sucede con la Agencia Tributaria? Lo primero que sucede es que preguntando tampoco se ponen de acuerdo, lo que nos puede llevar a estar más perdidos todavía.

Pongamos por caso que empezamos a hacer aportaciones a la cuenta vivienda en un mes de 2008, por ejemplo en julio. Por tanto, en julio de 2012 se cumple el plazo máximo de cuatro años pero no podemos realizar la inversión. Si consultamos a Hacienda puede ser que se os diga que debéis de forma inmediata realizar una declaración complementaria de la declaración de la renta de 2011, puesto que es la que se ha presentado este año. ¡Error! Por nada del mundo debéis hacer eso, puesto que no es lo que dice la legislación y además conllevaría una sanción por presentación de declaración extemporánea -fuera de plazo, puesto que el plazo acabó en junio de 2012-.

Al final es una cuestión lógica: durante los últimos cuatro ejercicios fiscales cerrados -2008, 2009, 2010 y 2011- habéis tenido derecho a la deducción por vivienda y eso ha estado correcto. No ha sido hasta el año 2012 en el que, por no realizarse la inversión, se han incumplido las condiciones para dichas deducciones. Por tanto, dichas cantidades deducidas hay que devolverlas. Pero lo realmente importante es que no se hará de cualquier manera. No hay que incurrir en la presentación de una declaración fuera de plazo, ni en el pago de sanciones, ni nada por el estilo. Sí que habrá que afrontar unos intereses de demora, eso es inevitable, puesto que durante los últimos cuatro años hemos disfrutado de un dinero que finalmente no nos correspondía. Bastará presentar la declaración de la renta de 2012 dentro del plazo estipulado, de mayo a junio de 2013, en la que se harán constar los cambios a realizar en las declaraciones de los cuatro últimos años.

No es necesario nada más, así que no os dejéis llevar por consejos equivocados que únicamente significarán un mayor pago a la Agencia Tributaria. Y si tenéis cualquier duda, ¡no dejéis de preguntarnos!