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Llega el último sorteo de Navidad exento de impuestos

Fernando Sande Lago

La Ley 35/2006 sobre el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas habla en su artículo 7 sobre las rentas exentas, más en concreto en su apartado “ñ” dice lo siguiente:

Estará exenta la siguiente renta: Los premios de las loterías y apuestas organizadas por la entidad pública empresarial Loterías y Apuestas del Estado y por los órganos o entidades de las Comunidades Autónomas, así como de los sorteos organizados por la Cruz Roja Española y de las modalidades de juegos autorizadas a la Organización Nacional de Ciegos Españoles.

Vamos, que si te tocaba la lotería no tenías que pagar a Hacienda ni un duro, ya fuese en todos los juegos de azar organizados por Loterías y Apuestas del Estado, las organizadas por Comunidades Autónomas, la Cruz Roja o la ONCE.

Pero la llegada de la crisis ha hecho que esta norma cambie y sea modificada. Este pequeño apartado desaparecerá, y esto significará que si te toca la lotería tendrás que compartir con Hacienda el 20% de tu premio. Pero por otro lado, hay que especificar que se empieza a tributar a partir de los 2.500 euros. Es decir, por ejemplo si te toca un premio de 100.000 euros, tendrás que pagar a Hacienda el 20% de la diferencia de la cuantía total del premio y 2.500€, es decir el 20% de 97.500€. Ésta nueva medida entrará en vigor en el 2013, teniendo ya que tributar en origen, por ejemplo la lotería de “El Niño” del próximo enero. En cambio si te toca la Lotería de Navidad del 22 de Diciembre de 2012, aunque cobres en 2013, no tendrás que pagar ningún impuesto, ya que el derecho al premio se obtiene antes del 2013, no siguiendo el criterio de cobros.

El Gobierno ha visto un filón muy importante en Loterías y Apuestas del Estado. La privatización de la entidad se paralizó ya que es una fuente muy importante de ingresos para el Estado, y ahora lo será mucho más con la aplicación de este nuevo impuesto. Pero por otro lado hay que preguntarse que con este nuevo tributo, quizás para los jugadores no sea tan atractivo como antes el gastarse el dinero en lotería. Es decir, la demanda de décimos podría disminuir, ya se va a obtener menos beneficio que antes. Entonces hay que pensar si ésto le compensa al Estado, ya que si vende menos lotería, obtendrá menos recaudación, siendo el efecto de este impuesto totalmente contraproducente a efectos netos. Aún así, como dice el famoso anuncio: que la suerte te acompañe.