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Análisis sobre las reformas y el sistema financiero mundial (I)

J.Cordal Lagares

Introducción y contextualización

Como todos sabemos nos encontramos en una crisis mundial iniciada en los Estados Unidos de América (algunos autores la datan el día 15/9/2007, cuando el gobierno Americano deja de inyectar dinero a las entidades financieras y permite que Lehman´s Brothers quiebre y suspenda pagos) debido a la concesión de hipotecas a gente que no las podía pagar. Esta operación se ha realizada a sabiendas de las consecuencias que se han consentido por la inoperancia de nuestros representantes o la fiabilidad depositada en el sector financiero.

Las entidades financieras norteamericanas han colocado numerosos títulos hipotecarios de las llamadas _subprime, en los mercados financieros internacionales a través de operaciones conocidas como titulización hipotecaria, mediante la cual se le otorga financiación al banco a cambio de títulos hipotecarios que funcionan como aval dadas exigencias legales que estos títulos se corresponden con el derecho a percibir una contraprestación económica por el crédito concedido por las entidades financieras al ciudadano que puede adquirir el inmueble.

Todo esto fue acelerado por distintos motivos:

El caso español es algo diferente al resto del mundo, o dicho con propiedad, al resto de los países industrializados con excedente de capital que destinan a la especulación financiera. Mientras en el resto de los países debían de hacer frente a los impagos hipotecarios por los indigentes norteamericanos que habían distribuido las entidades financieras por todo el planeta “Tierra”, en España estábamos frotándonos las manos dado que nuestras entidades no estaban expuestas en gran medida a estos activos. Pero sin ver el problema que esto ocasionaría, nuestros políticos de turno aún destinaban dinero público a medidas electoralistas como el “cheque bebe” o los “400 euros” que nos devolvía la hacienda de Zapatero.

Éramos un país cuyas entidades financieras habían crecido a base de ladrillo (incluso alguna con inversiones superiores al 90% de sus activos) y no nos percatamos que el exceso de vivienda iba a hacer caer su precio y la actividad económica de muchas familias que se quedarían en paro y no podrían acceder a comprar sus bienes necesarios para sobrevivir, con la consiguiente subida de las prestaciones sociales a la cual tendrían derecho.

A todo esto le sumamos que los gobiernos españoles no han querido hacerle frente a los bancos y dejar que se hundiesen como lo haría cualquier otra empresa en dicha situación que tiene que hacer frente a sus riesgos y deudas acometidas sin ningún privilegio. Otros autores defienden que el problema de España es sólo la tardanza a la hora de darse cuenta del problema y no la forma de actuar, con lo cual no estoy de acuerdo.