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¿Qué son los paraísos fiscales y qué debemos saber sobre ellos?

Carlos Prado Conde

En la actualidad se antoja difícil que cualquier persona no tenga una noción básica de lo qué es un paraíso fiscal y por qué juegan un papel tan importante en el mundo actual.

¿Qué es un paraíso fiscal?

Empezando a definir lo que es un paraíso fiscal solo tenemos que decir que es aquel país que no obliga al pago de impuestos a inversores extranjeros que abren cuentas bancarias o constituyen sociedades en él. Por lo tanto, la principal característica que tienen es que gozan de una política tributaria que favorece a la inversión extranjera.

Por lo general, conviven dos sistemas fiscales diferentes. Por un lado están los ciudadanos y empresas residentes en el propio país, los cuales están obligados al pago de sus impuestos como en cualquier otro lugar del mundo; sin embargo, y aquí está la diferencia, los extranjeros gozan en la mayoría de los casos de una exención total, o al menos de una reducción considerable de los impuestos que deben pagar, siempre y cuando no realicen negocios dentro del propio paraíso fiscal.

La razón de la existencia de los paraísos fiscales es que son creados con la intención de atraer divisas extranjeras para fortalecer su economía. En su mayoría se trata de pequeños países que cuentan con pocos recursos naturales o industriales y la industria financiera que crece a la sombra de los capitales extranjeros es una manera de obtener ese dinero que de otra manera difícilmente obtendrían.

Son paises que ofrecen determinadas ventajas con respecto a los propios lugares de residencia de las personas o compañías que acuden a ellos, con beneficios fiscales, facilidad de trámites para constituir sociedades y estrictas leyes de privacidad o de secreto bancario.

Muchos de ellos son auténticas islas fiscales. En los tiempos de globalización en que vivimos se hace muy difícil ejercer un control eficiente sobre el movimiento del dinero.

Todas las medidas legales tomadas en cada país con la intención de dificultar la salida de capitales y que consisten en un tratamiento fiscal poco favorable de las inversiones en paraísos fiscales, tampoco han dado los resultados esperados.

La razón es que en un paraíso fiscal es relativamente sencillo ocultar la titularidad de empresas o cuentas bancarias, lo cual favorece a realizar todas las operaciones en secreto. Estas son las características que hacen que un país pase de ser un simple territorio de baja tributación a un paraíso fiscal:

A pesar de las características anteriormente mencionadas, la línea divisoria entre ser o no ser un paraíso fiscal es a menudo muy difusa. La catalogación en una u otra categoría por parte de la OCDE u otros organismos, a menudo responde más a intereses políticos y económicos de sus miembros que a criterios puramente objetivos.

También conviene saber que existen diferencias entre un paraíso fiscal y otro. Algunos se enfocan más a dar servicio a personas físicas, mientras otros tratan de fomentar la constitución de personas jurídicas. Y los hay por supuesto, que pretenden ambas cosas.

¿Qué es la ingeniería fiscal?

Es básicamente una estrategia muy planificada, que tiene como finalidad evitar, demorar o reducir al máximo el pago de impuestos de una persona o empresa. Respetando la legalidad vigente, lo que se pretende es aprovechar vacíos legales, imprecisiones en las leyes y diferencias en las regulaciones tributarias de los diferentes países, con el fin de obtener una reducción de impuestos.

Las legislaciones a menudo han quedado obsoletas o sufren importantes lagunas ante la proliferación de situaciones para los que no estaban pensadas y nuevas formas de negocio que antes simplemente no existían. La falta de uniformidad entre las leyes de los países puede llevar a la paradoja de que una misma actuación puede ser ilegal en un país y sin embargo totalmente legal en otro.

La figura del ingeniero fiscal cobra una vital importancia en la actualidad como la persona que estudiando y conociendo al detalle las legislaciones tributarias de los distintos estados, aprovecha las ventajas, ambigüedades y lagunas normativas para desarrollar estrategias fiscales favorables y de esta manera conseguir tributar menos. Mientras los legisladores buscan tapar esos vacíos legales, los ingenieros fiscales buscan encontrar cada día las más sofisticadas maneras para reducir esa carga impositiva.

Desde siempre han sido las grandes multinacionales y en menor medida las personas acaudaladas las que han recurrido a la ingeniería fiscal y en gran medida continúa siendo así debido a su coste relativamente elevado, pero hoy en día resulta interesante para casi cualquier persona que disponga de un mínimo de recursos que pueda destinar al ahorro o a la inversión.

En los últimos años gracias al desarrollo de Internet se ha ayudado a acercar estos servicios al ciudadano de a pie, generalmente a través de empresas de servicios offshore o también llamadas empresas de servicios para inversiones extraterritoriales.

¿Es esta práctica legal?

La respuesta es sí, pero debemos matizarla. No hay nada ilegal cuando uno organiza sus finanzas de manera que la carga impositiva sea la menor posible. Es lo que se conoce como elusión fiscal. Este término no debe confundirse con la evasión fiscal o evasión de impuestos que por el contrario es un delito, ya que a través de ella se evita el pago de impuestos mediante la ocultación de las ganancias.

Esta diferencia que parece bastante evidente en su definición, no lo es a veces tanto en la práctica. Hay que tener en cuenta que la ingeniería fiscal precisamente aprovecha ambigüedades en las leyes para sus actuaciones. Por otro lado, la justicia en ocasiones puede llegar a tomar en consideración no solamente la legalidad o ilegalidad de una actuación, sino también las intenciones reales que se esconden tras la misma y la justificación de los fines a los que se destina el dinero.

Es en este punto donde la ingeniería fiscal entra en un terreno peligroso, ya que se ve forzada a simular la necesidad de ciertas transacciones que en realidad sólo persiguen el objetivo de reducir la carga fiscal, las cuales en muchos casos es complicado de demostrar por las autoridades.

Como podemos ver, la línea divisoria entre la legítima planificación fiscal y la evasión de capitales es muy delgada y a menudo depende de matices o interpretaciones.

No se puede negar que la ingeniería fiscal es empleada por la mayoría de las grandes multinacionales y que constituye un pilar fundamental para la marcha de nuestra economía, al menos en su modelo actual.

En los siguientes artículos referentes a este asunto trataremos temas como el secreto bancario, cómo abrir una cuenta en un paraíso fiscal y también debatiremos si se están tomando las medidas necesarias para acabar con ellos o, por lo menos, reducir su papel en la economía actual.