Leve mejoría económica en España gracias al empuje de las clases medias

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Brotes verdes, leve recuperación, en el buen camino, datos de esperanza. Son solo algunos de los calificativos, juicios y comentarios que estamos leyendo y escuchando en estas semanas. La idea casi irrefutable es que algunos índices y datos pueden albergar un halo de esperanza, pero tampoco podemos olvidar bajo qué circunstancias y cuáles son los verdaderos motivos y motores de estos índices positivos. La pragmática realidad dicta que ni todo es tan bonito, ni todo tan catastrófico, y que debemos analizar cada cuestión por separado.

Leve mejoría económica en España gracias al empuje de las clases medias

Suenan campanas, estamos en verano y las flores adornan las calles de nuestras ciudades y los campos de la extensa España. Lejos ya del oscuro y triste invierno, parece que nos inunda un sentimiento de sí, se puede, y cualquier dato positivo nos produce algo parecido al sentimiento de satisfacción plena. Esto nos ocurre porque hablamos de complejos asuntos económicos, sin tan siquiera haber asistido a la lección en el parvulario cuando nos decían con la M, mi mamá me mima. No quiero con ello decir, que la primera aseveración no sea entrañable, mejor estar animados que tristes y alicaídos, pero tampoco podemos ni cantar victoria, ni pensar que ya está todo hecho. Es más, creo que no se ha hecho casi nada de lo que debería haberse hecho en materia económica.

La subida de altas en la SS

Comencemos por los datos de desempleo, que es lo que realmente preocupa a la masa social, ya que se ha convertido en el mayor problema de la sociedad española. La última publicación de la Encuesta de Población Activa (EPA) arroja un saldo positivo, desde dos ejes: primero la creación de empleo, o mejor dicho, disminución de la tasa de desempleo, y en segundo ligar el número de altas a la Seguridad Social. No obstante, hay que tener cuidado en cómo se analizan estos datos.

Es evidente que son positivos, todos preferimos leer éstos que no otros a los que ya estamos tristemente acostumbrados. Pero no todo es tan bonito como se publica. Nos hacen ver unos datos relativos, es decir, afectados por una serie de variables estacionales de enorme peso. Si desestacionalizamos estos datos, (bonita palabra inventada por los técnicos), es decir, si vemos estos números sin las características propias del momento del año que vivimos, comparando con las series pasadas, veremos que, aunque hay avance, éste se sitúa en menos de trescientos empleos nuevos. Esto se debe a que en el período de publicación, casi siempre, en crisis o no crisis, ha habido creación de empleo, o más bien, contratación. España sigue siendo un país muy estacional, y que depende en gran medida del turismo, que, como es lógico, consume en estos meses de forma masiva. Aún así, el dato es alentador. Leve mejoría EPA2013

Las altas a la Seguridad Social también tienen doble lectura. Vuelvo a insistir en que el dato me gusta, y debe gustarnos, pero deberíamos preguntarnos por qué ocurre, y si hay o no correlación con el desempleo, o la destrucción de tejido empresarial, y hablo de micropymes y pymes. La enjundia del dato en cuestión se encuentra en las altas de autónomos. Lo cual significa, que centenas de valientes que han sido invitados a irse de una empresa, se han recolocado en el mercado laboral de forma independiente. Nada nuevo, puesto que en España siempre hemos tenido un altísimo porcentaje de micros y autónomos, que realmente mueven este país. ¿Dato del todo positivo? Recelo es la palabra que me viene a la cabeza. Las altas netas no son ni mucho menos las 134.000 que nos dicen, realmente no llegan ni a 20.000. Aun así, reitero, que después alguno se puede volver a deprimir y desilusionarse, los datos deben gustarnos, pero también es obligado hacer crítica y buen análisis, porque deberían haber sido mucho mejores.

Y no han sido mejores porque seguimos bajo una enorme presión fiscal, un aterrador miedo, en un consumo interno bajo mínimos y una Sociedad asustada del futuro al que le quiere conducir toda esa banda de mamporreros del Gobierno y sus acólitos. Hasta ahora, los avances que hemos conseguido, los hemos conseguido nosotros, el Pueblo, con esfuerzo, con sufrimiento, con pena, y con mucho meter la mano al bolsillo. Sí, así es, las reformas necesarias, imperiosas, que claramente afectan al poder establecido, no se han movido ni un ápice. SI el esfuerzo titánico hubiese sido compartido, los datos serían mucho más positivos, porque hay cuestiones de la reforma de la Administración y de la reforma Territorial que tendrían un efecto positivo en la deuda, en el gasto, por lo tanto en la inversión y en la demanda. Pero este análisis no interesa hacerlo, no les interesa. El objetivo ha sido recaudar más, apretando a los de siempre, a la gran masa, siendo, según sus palabras, las cuestiones de la gran reforma el chocolate del loro. Pues yo quiero ese loro, y el chocolate se convertirá en oro, algo parecido al milagro de los panes y los peces, pero en versión siglo XXI y con poca fantasía.

Enorme presión fiscal en España

Una de las primeras letras y palabras que uno aprende en la escuela primaria es la M, entiendo que debe ser por el nexo de unión de una criatura con su madre, y porque nuestras mamás nos miman mucho. En una vuelta a la infancia, con la m podemos construir palabras y conceptos que nos han llevado a esta situación, y que también aparecen como la causa, motivo de ella. En primer lugar, quiero hacer referencia a la Reforma, a la gran reforma que debería haberse ejecutado; la reforma de las mamandurrias que nos ahogan. Un pequeño recorte, sí, recorte, no ajuste, de estos pesebres nos dejaría las arcas llenas en más de 30.000 millones de euros. Una buena cantidad, que ayudaría a rebajar la presión fiscal, a la que el Ministro Montoro nos ha abocado y que nos tiene maniatados. Una Administración ineficaz, elefantiásica y de enorme gasto, que no conduce a nada. Simplemente a mantener las mencionadas mamandurrias, como un Robin Hood, a la inversa. Niveles de gasto cuadruplicados, competencias difusas, mandos inertes, y todos ellos mamando del mismo sitio, de nuestro esfuerzo.

La Reforma Territorial tiene mucho que ver con el gasto, tiene todo que ver, puesto que una reordenación evitaría más pesebres, y la mnipulación a las que estamos sometidos. Léase por ejemplo, la nueva distribución del endeudamiento, o llamado déficit a la carta o asimétrico, premia, otorga una medalla a los incumplidores, a las Comunidades Autónomas que nos sangran día tras día, como por ejemplo, Andalucía, Comunidad Valenciana o Cataluña, siendo la última la que representa la mitad de la deuda autonómica. Y como gastan más porque no les llega, Montoro ha decidido, con el beneplácito de Mariano que más para Mas. Exactamente igual que cada uno de ustedes educaría a su hijo, que gastando más de lo que la paga se puede estirar, es premiado con un aumento de la misma… ¿hasta el infinito? Ese infinito depende de en qué medida sigan metiendo la mano en bolsillo ajeno, en el de todos.

Ya ni sus Majestades se salvan, que nunca antes habían visto su imagen tan dañada. Y es que estamos instalados en un todo vale que aburre, a mí, me aburre, me produce tedio y rechazo. Con la m de manipulación, de menosprecio, de márchense a otro sitio, que no comienza con m pero bien podría, malversación, que es igual a corrupción impune, y un sinfín de calificativos más que se nos pueden ocurrir. Se mire como se mire, o tomamos al toro por los cuernos, o el único cinturón que se apretará será el del contribuyente medio, así que ya está bien de ser mandatarios mojigatos, y hagan la función que se les ha encomendado en sufragio.

Archivado en Datos económicos positivos, España avanza lentamente, Mejoría económica, Reforma necesaria
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