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El Rincón del Inversor: CFDs instrumentos sencillos, a la vez que peligrosos

David Pazos Carballal

Las carteras de inversión de los inversores españoles, están cada vez están más plagadas de nuevos productos. En otras ocasiones ya hemos hablado de los productos derivados como los futuros, opciones y warrants.

En el artículo de hoy hablaremos de un nuevo tipo de derivado financiero, se trata de los CFDs o contratos por diferencias, al contrario de los derivados citados anteriormente los cuales cotizan en mercados organizados (aunque también existen contratos de futuro y opciones OTC), los CFDs se tratan de derivados que se contratan en mercados OTC (Over the counter) o no organizados, por lo que no son activos cuyo precio cotice en un mercado regulado, como puede ser la Bolsa de Madrid. Cuando abrimos un contrato de CFD, lo que estamos haciendo es tener como contrapartida al emisor o creador de mercado de ese producto.

¿Cómo funcionan los CFDs?

El funcionamiento de los mismos es muy sencillo y toman como activo subyacente cualquier tipo de activo que tenga un precio de cotización, por lo que tenemos CFDs sobre acciones, índices, divisas, materias primas, etc. Por lo tanto el abanico de inversión es muy amplio. La sencillez de este producto radica en que su precio varia exactamente de igual manera que el activo subyacente que toma. Por lo tanto si abrimos un contrato por diferencias sobre las acciones de Banco Santander, nuestra inversión se moverá exactamente igual que si tuviéramos compradas las acciones, incluso en el momento que Santander reparta dividendo, ese pago de dividendo se verá repercutido en nuestra posición.

¿Cuáles son las ventajas de los CFDs?

Una de las principales ventajas, y que por eso los hace atractivos, pero también peligrosos, es el apalancamiento. Por apalancamiento entenderemos que no tenemos que desembolsar la totalidad de la inversión en un primer momento, nuestro broker de CFDs nos pedirá tan solo que depositemos un porcentaje de la inversión como garantía, ese porcentaje suele estar alrededor del 5%. Pero lo que hay que tener muy claro es que aunque el broker nos bloquee el 5% de la inversión, la realidad es que la variación de nuestro patrimonio sufrirá igual que si hubiéramos depositado el 100% de la inversión. Veamos un ejemplo práctico:

Decido comprar 100 contratos de CFDs de Telefónica, a cual cotiza a 10€. Por lo tanto nuestra inversión son 1.000 euros. Si nosotros compráramos las acciones, tendríamos que darle a nuestro broker los 1.000 euros, por el contrario si decidimos hacer la operativa mediante contratos por diferencias, tan solo depositaremos aproximadamente 50 euros, eso no quiere decir que hayamos invertido solo 50 euros, sino que nuestro broker es como si nos prestara el resto del dinero (y nos cobrará un interés por ello). ¿Qué ocurre si Telefónica tras dos meses de una mala racha bursátil baja su precio a 7 euros?. Nuestra inversión pasará de valer 1.000 euros, a valer 700 euros, es decir, hemos perdido 300 euros, con esto quiero transmitir, que se puede perder más dinero que lo que el broker nos pide como garantía, por lo que si utilizamos el apalancamiento al máximo puede que suframos más pérdidas que lo que tenemos depositado en nuestra cuenta operativa.

El apalancamiento con el que operáis lo decidís vosotros, podéis tener depositados los 1.000 euros en la cuenta, pero tan solo se os bloquearán 50 euros. En este caso estaréis operando con un apalancamiento de 1:1. Si por el contrario tan solo tenéis en vuestra cuenta 100 euros, el apalancamiento con el que estaréis operando es de 1:10, generalmente el máximo apalancamiento en acciones es de 1:20, en el caso de las divisas se puede llegar a un apalancamiento de 1:200

Otra de las ventajas de este producto son sus atractivas comisiones. Al ser un producto que no cotiza en un mercado organizado no tendrá cánones de bolsa, ni otro tipo de costes asociados a estos mercados. Por ejemplo en algún broker de CFDs nos permiten operar con una tarifa plana de 4,95 euros por operación.

Por último cabe comentar que podemos abrir posiciones compradas y vendidas (ventas en corto), lo que nos permite beneficiarnos tanto de las subidas, como de las bajadas en los mercados.

¿Qué desventajas tienen los contratos por diferencias?

Al estar operando en un mercado organizado, tendremos riesgo de contrapartida, es decir, que nuestra operación llegue a buen fin, y podamos recibir los beneficios obtenidos, depende de nuestro broker. Es muy importante hacer este tipo de contratos con sociedades registradas en la CNMV o en el organismo regulador de algún país desarrollado e informarse lo máximo posible de su historial.

Otro inconveniente es lo relativo al ya comentado apalancamiento y es que debido a esto, nuestras pérdidas pueden superar el importe que tenemos depositado. Este riesgo algunos brokers lo mitigan, cerrándonos automáticamente la posición en el caso de que nuestra pérdida supere al depósito que tenemos en cuenta para operar.

Un problema, que también he observado, es con aquellos brokers de CFDs que actúan como creadores de mercado, es que algunos nos cotizan precios de algunos subyacentes, los cuales no están cotizando en ese momento. Por ejemplo hay brokers que cotizan precios de índices, cuando el mercado está cerrado en función de los precios y las correlaciones con otros índices. Desde mi punto de vista, operar en estos tramos de tiempo es un error, pues el precio en ocasiones se mueve sin sentido, de forma errática, y fácilmente nos puede saltar un stop loss (orden de cierre automática por pérdidas) que hayamos colocado. Por lo tanto mucho cuidado con operar en CFDs que coticen con estas características.

Como conclusión, creo que es un buen producto, siempre que el broker sea de fiar. Para pequeñas inversiones es idóneo dadas sus bajas comisiones, y sacaremos más partido a nuestro capital gracias al apalancamiento. Pero debemos tener mucho cuidado del riesgo que asumimos dado que las pérdidas pueden ser muy grandes si nos apalancamos en exceso.