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Contratos para el cumplimiento de proyectos freelance

Gonzalo Royo

En el contexto socio-económico de crisis que nos movemos hoy día, una salida laboral muy utilizada es el trabajador freelance.Hasta tal punto, que ya existen apps específicamente diseñadas para poner en contacto a trabajadores freelance con clientes.

El trabajador freelance, también conocido como trabajador autónomo o trabajador independiente, es una persona cuya finalidad es realizar trabajos propios de su profesión para terceros que contratan sus servicios para determinadas situaciones. Normalmente, la retribución se aplica en función del trabajo realizado y no por tiempo, además de no existir un compromiso de continuidad una vez terminado ese servicio.

Tiene especial importancia, firmar el contrato antes de realizar el servicio, ya que de esta manera se protege al trabajador independiente con la seguridad de que recibirá su retribución por los trabajos contratados, y a su vez, se protege al cliente que especifica en el contrato que servicios exactamente está contratando.

Vamos a enumerar detalladamente los puntos claves que todo contrato freelance debería cumplir, siguiendo estas normas estaríamos protegiendo a las dos partes y cumpliendo con la legislación vigente:

  1. Escribir un título de contrato que sea descriptivo.

  2. Nombrar a las partes del contrato, incluyendo el sobrenombre acortado por el cual haremos referencia a esa parte durante la redacción del contrato.

  3. Describimos el trabajo a realizar, con los términos generales y específicos, los planes y las especificaciones del proyecto.

  4. Incluimos los datos económicos: la retribución que recibe el trabajador autónomo por cada tarea que realice, la forma de pago y el plazo de vencimiento.

  5. Durante todo el contrato especificamos la relación laboral exacta que une al trabajador con el cliente, ya que al ser un trabajador independiente puede pactar el momento y lugar de trabajo y así diferenciarlo de un empleado.

  6. Si procede, habrá que especificar quien es el dueño del producto final del trabajo, ya que si son productos tangibles habrá que dejar claro quien es el propietario de ese trabajo.

  7. En caso de querer incluir alguna clausula en especial, tenemos que especificarlo siempre, como por ejemplo, la clausula de confidencialidad. O bien acogerse a las leyes vigentes en una provincia o comunidad autónoma determinada.

Son muchos emprendedores los que deben tener en cuenta estos pasos.

Por último, recordar que un contrato siempre es un documento formal que debe estar fechado, tener su espacio donde figuren las firmas de las partes contratantes y, por supuesto, estar bien redactado, ordenado, limpio, etc.