Conceptos »

Formas de desconcentración de empresas

Gonzalo Royo

Hoy vamos a ver las formas de desconcentración de las empresas, justo al contrario de los ya analizados, tipos de desarrollo externo, en los que nos encontrábamos las fusiones y las adquisiciones.

No sólo no implican crecimiento de la empresa original sino que, en muchos casos, se produce una reducción de su tamaño. En una sociedad se produce un proceso de escisión cuando hace aportación de su patrimonio a varias sociedades (al menos dos) nuevas o preexistentes y deja de existir. Cuando del patrimonio escindido se aportan a sociedades nuevas, nos encontramos ante una escisión pura. Si van a parar a sociedades preexistentes se habla de escisión y absorción, si forman una sociedad nueva, estaremos en el caso más complejo de escisión y fusión.

La segregación aparece cuando una parte del patrimonio de una sociedad existente se desgaja en una o varias partes para formar otras tantas sociedades jurídicamente independientes.

En ambos casos, no se produce crecimiento sino separación del patrimonio empresarial en varias partes jurídicamente independientes.

Estrictamente se produce una reducción de su tamaño aunque, si las nuevas empresas constituidas siguen formando parte del grupo de empresas, no habrá variación del tamaño. Si alguna de estas nueva empresas es vendida o asignada a nuevos propietarios, se producirá una disminución del tamaño.

Las operaciones de escisión y segregación de empresas obedecen a procesos de reestructuración en su doble vertiente de saneamiento o de reestructuración de la cartera de negocios. También es muy habitual por motivos simplemente fiscales. De igual forma que para los procesos de integración de empresas, la Ley de Sociedades Anónimas define las condiciones en que deben ser llevados a cabo.

Por último, recordar, que en la desconcentración empresarial, puede darse con pérdida de personalidad jurídica, o bien, sin pérdida de personalidad jurídica. Es importante distinguir ambos casos.