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El secreto bancario tiene las horas contadas en Europa

Cristina Torres

El secreto bancario. Un secreto que en realidad ha servido hasta la fecha para hacer fraude fiscal y para evadir responsabilidades a nivel personal y profesional o empresarial en los países de origen. Y precisamente ese concepto tan polémico podría tener los días contados en Europa. Al menos esto es así a la vista de las decisiones que se han tomado en el seno de la Unión Europea, y a las que los dos países que lo mantenían hasta la fecha parecen haberle otorgado el visto bueno.

Luxemburgo y Austria eran los únicos de los países que forman parte de los 28 países miembros que mantenían ciertas reticencias. De hecho, no compartían toda la información disponible de sus clientes amparándose precisamente en esa idea de secreto bancario. Pero en 2017, éste desaparecerá de las fronteras europeas, un hecho del que la zona presume, ya que ha sido capaz de adelantarse a organismos tan potentes como la OCDE o las alianzas entre otros estados.

La fecha de eliminación del secreto bancario en nuestras fronteras sería precisamente 2017. Ese es el año elegido tras el consenso en el que se acordó dar a Austria un año más del previsto para adaptarse al nuevo sistema en el que el famoso secreto desaparecerá. En todo caso, el nuevo funcionamiento tras esta nueva norma, haría que se comparta de forma automática información con el resto de países.

Hasta el momento, amparándose en dicha definición, era posible solamente comunicar ciertos datos a petición de autoridades de otros países de la zona común. Pero los dividendos, las plusvalías del capital, así como otras formas relevantes de ingresos financieros y los saldos de las cuentas se quedaban en la zona oscura. Es decir, no eran puestos en conocimiento. Ahora parece que todo va a dar un vuelco, y en ese sentido se unificará un poco más la política económica y financiera en Europa.

Imagen: djgb