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¿Es mejor tener una sociedad que ser autónomo para tributar menos?

Cristina Torres

En un momento en el que la creación de empleo no pasa por una buena racha, y la precariedad se ha instaurado en nuestro mercado laboral, son muchos los españoles que han optado directamente por salir de España y buscarse el futuro fuera. Pero los datos también nos muestran que otros han preferido intentar lanzarse por su cuenta, bien como autónomos, bien creando sus propias sociedades y empresas. En esos casos, una de las preguntas clave es ¿pago menos impuestos como autónomo o como sociedad?

Realmente hay muchas calculadoras para hacer el que sería el cálculo de unos ingresos mensuales estimados en el caso de unos y de los otros. Lo más recomendable, sobre todo si se está empezando y no hay más personas vinculadas a la actividad es ser autónomo. La ventaja de este régimen es que se tributa por renta, y por lo tanto, a partir de 2015 pagarás un 20% de lo que ganes tras haber deducido los gastos de la actividad y tus mínimos como persona física. Hay menos papeleo y los gastos asociados a contabilidad y gestión son mucho más bajos. Eso sí, si fracasas, respondes con todo tu patrimonio, y no tienes un salario que deducirte antes de pagar impuestos.

En el caso de las sociedades, el tema de la creación, manutención y gastos asociados a la contabilidad y libros son mucho más elevados y complejos. Al mismo tiempo, la tributación actual es del 25%, por lo que te compensaría únicamente si el volumen de ingresos se va a las tablas más altas del IRPF en la comparación con el autónomo. Eso sí, si fracasas, respondes solo con los bienes de la compañía, y al mismo tiempo, el salario que tengas como empleado de la sociedad, sí se deduce antes de pagar el Impuesto de Sociedades.

Mi recomendación es siempre consultar a un experto, pero en facturaciones por debajo de los 20.000 euros anuales no suele compensar crear una sociedad para beneficiarse de las ventajas fiscales de éstas.

**Imagen: Universidad de Navarra