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Rincón del Inversor: Renta Fija y sus principales riesgos

David Pazos Carballal

Al hilo de lo publicado por Paulino Martínez sobre la deuda pública y la prima de riesgo: Mercados de Deuda Pública La prima de Riesgo y el coste de la Deuda. Mi intención es exponer qué riesgos debemos de tener en cuenta a la hora de invertir en renta fija, y cómo varían los precios de la misma, pues la renta fija no es fija.

Nuestra rentabilidad en un instrumento de renta fija dependerá de la siguiente decisión, ¿vamos a mantener nuestra inversión hasta el vencimiento, o no? Si la respuesta es un:

SI: nuestra rentabilidad será conocida desde el principio, al vencimiento de la inversión, la rentabilidad que obtendremos será la pactada con el emisor (un estado, un banco, etc.) del título en el que hemos invertido, o la que ofrecía el mercado en el momento de realizar la inversión. Nuestro único riesgo es el riesgo de crédito, es decir, que el emisor nos devuelva el dinero que hemos invertido.

NO: estaremos expuestos al riesgo de mercado, para recuperar nuestra inversión debemos vender nuestro título en un mercado secundario en el cual los precios oscilan, por lo que nuestra rentabilidad dependerá del precio al que vendamos nuestro instrumento.

Los principales factores de riesgo que provocan variaciones en el precio de los instrumentos de renta fija son los siguientes:

Riesgo de crédito: es el riesgo de que el emisor de nuestro instrumento financiero, al que le hemos entregado un capital, no nos devuelva nuestra inversión ni la rentabilidad pactada en la misma. El riesgo de crédito está medido por las empresas de calificación, las cuales se encuentran en entredicho, pero siguen siendo la principal referencia a la hora de valorar el riesgo de crédito de un estado, empresa o cualquier posible emisor de un título de renta fija.

Riesgo de liquidez: la liquidez es la facilidad con la que podemos recuperar la inversión vendiendo nuestro título de renta fija en un mercado secundario. Vender un título de deuda pública en el mercado secundario es fácil, pues es un mercado líquido y profundo, son títulos que se negocian en la bolsa, pero los títulos emitidos por bancos u otras instituciones pueden ser más complicados de vender en el mercado. Estos se negocian en el mercado AIAF y SEND, entre otros.

Principalmente en función del riesgo de crédito que le asignamos al emisor del título, de la liquidez del mercado en el que se negocian esos títulos y del plazo de la inversión; le exigiremos una rentabilidad al mismo, a mayor nivel de riesgo mayor será la rentabilidad que le exigimos. Esta rentabilidad exigida oscila en el tiempo, y puede hacerlo mucho. Las condiciones cambian y los riesgos son percibidos de diferente manera, lo que hará que la rentabilidad exigida al mismo instrumento sea distinta en distintos momentos del tiempo. Relacionado con esto, viene la tercera pata de los riesgos:

Riesgo de mercado: esto es, lo que varíe el precio de los instrumentos en los que hemos invertido, si tenemos pensado recuperar la inversión antes de vencimiento estaremos totalmente expuestos a las oscilaciones de los precios que se den en el mercado secundario, y éstos dependerán fundamentalmente de la rentabilidad que se le exige al instrumento en cada momento. El precio actual de cualquier inversión de renta fija es el valor descontado a una tasa (la rentabilidad que se le exige en cada momento) de los flujos futuros que ofrece el instrumento. Pongamos un ejemplo: un bono de renta fija cuyo valor nominal es 1000, que nos ofrece un cupón de 10€ anuales durante 3 años. Sin entrar en complicaciones, su precio actual sería:

Siendo i, la rentabilidad que el mercado le exige en cada momento, por lo tanto como podéis observar cuanta más rentabilidad se le exige actualmente a un título de renta fija que está en circulación en un mercado secundario, menor será su precio. Es decir, si cuando compramos nuestro bono de deuda pública a 10 años, que nos ofrecía una rentabilidad del 3%, actualmente como la rentabilidad exigida a ese bono es del 7%, si vendemos nuestro bono, será a un precio más bajo por lo que tendremos una pérdida.

Por ello como muy bien ha comentado Paulino Martínez en La Prima de Riesgo y el Coste de la Deuda, que varíe la rentabilidad que se pide en el mercado por un título ya emitido, no afecta al emisor del mismo, sino afectará a los poseedores actuales. Si el Estado español no se viera obligado a realizar nuevas emisiones la tensión de la prima de riesgo no le afectaría, los que sí se ven afectados son los bancos y fondos de inversión y pensiones, que ven que los activos en los que están invertidos cada vez valen menos, podemos observarlo en el gráfico extraído de MorningStar de un fondo de inversión de renta fija, comercializado por una entidad financiera española.

Por lo tanto “la renta fija, no es fija”. No os dejéis engañar, está claro que la renta fija tiene menos riesgo que la renta variable (acciones), pero no está exenta del mismo.