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¿Cómo puedo abrir una cuenta bancaria en un paraíso fiscal y qué protección me ofrecen?

Carlos Prado Conde

A primera vista, nadie debería invertir su dinero fuera del país de residencia. Cualquier persona conoce mejor su país que cualquier otro territorio y con relativa facilidad puede informarse de las leyes del país. Puede recabar la ayuda de expertos y cambiar de asesores. Conoce bien el idioma, las costumbres, la gente, las distintas regiones, lo que producen y lo que necesitan. Sin embargo, las razones para abrir una cuenta en un paraíso fiscal son muy variadas y, desde luego, algunas de ellas avalan la mala prensa de estos territorios. Las principales son tres:

Además del uso lícito de estos sistemas financieros, existen acciones claramente delictivas asociadas a estos países. Evasores de impuestos, políticos corruptos y el crimen organizado utilizan la economía offshore para no pagar a Hacienda y, más frecuentemente, para blanquear las ganancias de actividades económicas.

¿Qué es una cuenta bancaria offshore?

Es una cuenta bancaria situada en una jurisdicción donde su tributación es sin impuestos o muy baja. Las jurisdicciones más importantes para abrir una cuenta bancaria offshore libre de impuestos pueden ser: Panamá, Belice, Mónaco, Suiza, Antigua y Barbuda, San Vicente y las Granadinas, Islas Caimán, Seychelles, Isla de Man, Jersey y Guernsey.

¿Cómo puedo abrir una cuenta bancaria offshore en un paraíso fiscal?

Para poder abrir una cuenta bancaria offshore en un paraíso fiscal es necesario la gestión de agentes residentes en el enclave offshore ya que será la cara visible a las autoridades en el paraíso fiscal. El agente residente dará mayor seguridad, privacidad, rapidez en la apertura de sus cuentas bancarias ya sean personales como corporativas. Normalmente el proveedor de servicios offshore o agente residente cobra una pequeña cuota anual, que según la jurisdicción o el agente varía, pero que puede rondar los 300 dólares anuales. Si realiza trabajos para la empresa, es decir, no ha cedido la gestión al cliente completamente mediante un poder general de administración, suele facturar además una tarifa por hora trabajada. Si el director fiduciario o testaferro además actúa como apoderado de la cuenta, obviamente facturará un importe bastante superior, que puede llegar hasta los 1000 dólares anuales a los que a veces se suma un cargo por transacción.

El procedimiento de apertura de cuentas en la banca offshore no suele ser muy complicado y generalmente se puede realizar por correo en un plazo que puede variar de manera importante. Dependiendo de la celeridad de las personas o las instituciones con las que se trate, el proceso puede durar desde unos pocos días hasta unos meses. En cuanto a los documentos requeridos, para las cuentas personales se pide como mínimo una copia certificada del pasaporte y algún documento que acredite el lugar de residencia del titular de la cuenta. Suele bastar un extracto de una tarjeta de crédito u otro banco, un recibo de electricidad, agua o similar.

Numerosos bancos, aunque no todos, solicitan también una carta de referencia de otro banco o una autorización que les permita consultar a dicha entidad sobre la solvencia y honradez del cliente. Una simple carta redactada por su banquero habitual, confirmando que tiene una cuenta con la entidad y que su situación de crédito es correcta, suele ser más que suficiente. En ocasiones también se requiere además una segunda carta de recomendación de un empleador, abogado o cualquier otro profesional con el que se realicen negocios habitualmente.

Para cuentas corporativas, además de los documentos de la sociedad debidamente certificados y apostillados, se requiere también la identificación personal de los accionistas, directores y personas que tengan derecho de firma en la cuenta. Para ello se pedirá para cada uno de ellos los documentos personales anteriormente mencionados. En el caso de las compañías que utilizan a directores o accionistas fiduciarios, el banco también exige la identificación del propietario real o beneficiario económico de la sociedad.

En cualquier banco respetable, pertenezca a la banca offshore u onshore normalmente se conformarán con la información que se cumplimente en el formulario de apertura, pero no es infrecuente, especialmente en los casos en los que se depositen cantidades importantes, que el banco solicite documentación adicional que pruebe el origen del dinero (contratos de trabajo, facturas o justificantes de venta de un inmueble). Estas informaciones, no obstante, son privadas y están protegidas bajo el ya tratado secreto bancario.

Como conclusión final podemos asegurar que la banca offshore ofrece innumerables oportunidades y ventajas para el inversor, pero también presenta algunos riesgos. Es por ello de suma importancia que se seleccione cuidadosamente la jurisdicción y la propia entidad para abrir una cuenta, escogiendo aquellas instituciones que ofrezcan mayores garantías de solvencia, seguridad y privacidad.

Internet y la apertura de cuentas bancarias

Internet se configura como un territorio con muy pocas reglas y dotado de una gran libertad en todos los sentidos y es, posiblemente, el ejemplo más claro de la globalización de las finanzas. La red ha revolucionado aspectos tradicionales del negocio offshore, como son la transferencia de fondos, la banca online, el comercio electrónico y el establecimiento de sociedades. Con el uso de las tecnologías de la información y de las comunicaciones, la proximidad física al centro offshore ha perdido su relevancia. En cierta medida, hay una época offshore antes y otra diferente después de Internet. Existen centenares de bancos en Internet donde desde el propio ordenador y por correo es posible abrir cuentas y efectuar todo tipo de transacciones bancarias, incluyendo la solicitud de una tarjeta de crédito.

En lo que respecta a la tributación, es difícil saber el lugar físico desde donde opera una compañía comercial en la red y, por tanto, establecer técnicamente dónde debe pagar sus impuestos. También lo es determinar cuál es la jurisdicción que tiene que vigilar la red o establecer y recaudar los impuestos. Este último aspecto, cómo tasar las transacciones en Internet es uno de los grandes problemas de las autoridades fiscales de los países desarrollados.

Esto es, a grandes rasgos, una breve explicación de cómo puede cualquier persona abrir una cuenta bancaria en un paraíso fiscal. En los próximos artículos hablaremos de las medidas que se están llevando a cabo para acabar con estos privilegios de los que gozan estos países y todo lo que se está intentando para favorecer el intercambio de información con ellos. También comentaremos las ideas y los acuerdos que se desarrollarán en la cumbre del G-8 que tiene lugar esta semana en el Reino Unido, donde uno de los temas centrales es la evasión fiscal y cómo controlar más la actividad de estos paraísos.