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¿Cuánto cuesta ser autónomo en España?

Josefa Gómez Amate

Cuando se hablan de los costes de ser autónomos en España, se ha de hacer referencia a la tan esperada Ley de Apoyo al Emprendedor, que ha conseguido en parte abaratar estos costes.

El mayor coste de darse de dalta de autónomo venía siendo tradicionalmente el pago de los seguros sociales, el cual dándose de alta en el tramo inferior suponía un coste de 256,72 euros, y que en 2014 ha pasado a 261,83 euros. Pero la Ley de Emprendedores permite a los nuevos autónomos pagar durante los primeros seis meses 53,07 euros, 130,91 euros en el semestre consecutivo y 183,28 euros en el siguiente. Y para menores de 30 años 183,28 euros durante doce meses más.

Ahora eso sí, hay condiciones para disfrutar de las bonificaciones en los seguros sociales de autónomos, como siempre, y son no haber sido autónomos durante los 5 años anteriores y no contratar a trabajadores. Además tampoco se aplican a los administradores de una sociedad.

En cuanto al coste fiscal depende de varios factores. A groso modo se puede decir que los impuestos trimestrales a los que va a hacer frente son el IVA, el pago a cuenta sobre la renta, la retención pagada por el alquiler si es el caso, así como la realizada a los trabajadores y profesionales, si es el caso.

El IVA, si no es una actividad exenta, dependerá del IVA repercutido por los ingresos y el IVA soportado en los gastos. Por lo general a comienzos de una actividad siempre se suele generar un IVA a devolver ya que se suelen tener más gastos derivados de la inversión realizada.

Dicho IVA puede quedar a compensar para en lo sucesivo reducir el resultado que salga a pagar como consecuencia de que los ingresos vayan superando a los gastos, o inscribirse en la devolución mensual de IVA obteniendo la devolución mes a mes, aunque ello también implica presentar el impuesto mensualmente.

En cuanto al pago a cuenta sobre la renta, varía según el régimen elegido. En estimación directa supone ingresar el 20% del rendimiento neto generado en cada trimestre, esto es, ingresos menos gastos. E igualmente en los primeros trimestres de la actividad si el rendimiento es negativo, el pago a cuenta es cero y se presenta el modelo en negativo.

El otro régimen posible en el pago a cuenta sobre la renta es la estimación objetiva, o comunmente denominada módulos. En este sistema se determina un rendimiento neto en función de unos parámetros que establece la Administración. En este caso el resultado será a pagar aunque realmente la actividad no genere ingresos, ya que se hace en base a una estimación de la Administración. El importe dependerá de los parámetros (los cuales pueden ser por ejemplo el número de mesas de un bar, a más mesas más ingresos).

En cuanto a las retenciones por alquiler, el importe a pagar en caso de que el autónomo disponga de un local donde ejerza su actividad, es del 21% de la cuota de alquiler sin en IVA.

Y finalmente, si el autónomo contrata a trabajadores o profesionales tendrá que pagar a Hacienda trimestralmente las retenciones que se efectúan en las nóminas de los trabajadores y en las facturas de otros profesionales a los que contrate para realizar su actividad.