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¿Sabes lo que es el Patrimonio? ¿y el patrimonio neto?

Noelia Más

Patrimonio histórico, patrimonio de la humanidad, “esto forma parte de mi patrimonio”… hemos podido escuchar estos conceptos y frases desde hace ya mucho tiempo, pero, ¿sabes lo que es el Patrimonio como concepto? Si la respuesta es no, o es que no lo tienes demasiado claro, hoy, en Capitalibre dedicaremos este post a este concepto tan común en nuestra vida cotidiana.

Orígenes del Patrimonio

El concepto “patrimonio” surge en el ámbito del derecho, aunque tiene un matiz económico muy marcado. Está constituido por la diferencia entre los bienes y derechos que le pertenecen (o controla) y las obligaciones a las que tiene que hacer frente. Según el tipo de vista, el concepto puede variar:

Profundizaremos en este último punto de vista para comprender el concepto más común de patrimonio, que es el de la contabilidad.

El activo, el pasivo y el neto

La parte activa del patrimonio se compone de bienes y derechos o inversiones. La parte pasiva se compone de obligaciones y financiación. El patrimonio neto es producto obtenido de sumar los bienes y derechos y restarle a éste las obligaciones. Todo lo que se sume en esta ecuación deberá ser cuantificable (es decir, que esté expresado en unidades monetarias) y deben estar vinculados a una misma titularidad.

¿Qué son los elementos y las masas patrimoniales?

Los elementos patrimoniales son los diferentes entes que forman el patrimonio de una empresa u organización. Cada elemento patrimonial tiene un cuadro de cuentas. Las masas patrimoniales son una agrupación de elementos patrimoniales homogéneos, es decir, que tienen la misma funcionalidad económica o financiera, a su vez, éstas se clasifican en distintas masas patrimoniales:

Cuando nos referimos al patrimonio como algo que nos pertenece, estamos haciendo referencia a la hacienda que heredarán nuestros descendientes. Pero, en la gran mayoría de los casos el patrimonio es un conjunto de bienes pertenecientes a una persona natural o jurídica, o afectos a un fin, susceptibles de estimación económica. Por eso la vía contable es la más acertada en cuanto a este bonito e interesante concepto.