Los 6 Principios de la contabilidad

Los 6 Principios de la contabilidad

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Hace ya algún tiempo, tratamos aquí los 10 principios de la economía, y pudimos observar que este tipo de ciencias, de la rama social, también se basan en una serie de pautas para que funcionen correctamente. Ayer mismo, hablábamos de la contabilidad, su concepto y función. Hoy, en Capitalibre, trataremos los 6 principios en los que se basa esta ciencia y tiene que seguir para el correcto funcionamiento de cualquier empresa u organización.

Para empezar, hay que saber que estos principios contables son el soporte de la contabilidad y fundamento de las normas de valoración. Su finalidad es el logro de la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados. No están jerarquizados (aunque aquí vayamos a numerarlos por comodidad, carecen de importancia unos sobre otros y no tienen un orden en especial). Todos estos principios están recogidos en textos legales como el Plan General Contable.

1. Empresa en funcionamiento

Se presume, salvo a prueba de lo contrario que, la gestión de la empresa va a continuar en el futuro, es decir, que la empresa va a seguir en funcionamiento durante un periodo de tiempo indefinido. La aplicación de principios contables no irá encaminada a determinar el valor del patrimonio a efectos de venta o liquidación.

2. Devengo

Los efectos de las transacciones o hechos económicos se registrarán cuando ocurran, imputándose al ejercicio al que las cuentas anuales se refieran, los gastos y los ingresos que afecten al mismo, con independencia de la fecha de su pago o de su cobro. Es decir, este principio nos obliga a registrar todos y cada uno de los hechos económicos.

3. Uniformidad

Una vez adoptado un criterio en la aplicación de los principios contables, deberá mantenerse en el tiempo, y aplicarse a todos los elementos patrimoniales que tengan las mismas características. Es decir, que elegido un criterio, hay que seguir con éste para poder compararlo todo de un año a otro año.

4. Prudencia

Este principio trata de forma desigual los beneficios e ingresos de los riesgos y gastos. Los beneficios e ingresos se registrarán solamente los obtenidos a la fecha de cierre (y no se registrarán hasta que se produzcan), lo riesgos y gastos serán registrados tan pronto como sean conocidos, ya sean con origen del ejercicio o en otro anterior. También se reconocerán toda clase de amortizaciones y correcciones de valor por deterioro de los activos, tanto si el ejercicio se salda con pérdidas o con beneficios.

5. No compensación

En ningún caso se compensarán las partidas del activo y del pasivo del balance, tampoco los ingresos y los gastos que integran la cuenta de pérdidas y ganancias. El objetivo de este principio es no perder información respecto a la composición del patrimonio y la naturaleza de los ingresos y los gastos.

6. Importancia relativa

Podrá admitirse la no aplicación estricta de alguno de los principios dichos anteriormente, siempre y cuando no altere, significativa o notablemente, a las cuentas anuales. Ya que, la no aplicación o la mala aplicación de alguno de éstos, podría desencadenar un error irreparable en los resultados y de esta manera, una mala predicción del futuro de la organización.

Estos seis principios, a primera vista, parecen bastante simples y obvios. Tiene que quedarnos claro su no jerarquización, como hemos dicho anteriormente, los hemos numerado por comodidad al lector, no porque tengan importancia unos sobre otros. Todos tienen la misma importancia, y como dice el principio de “importancia relativa” inclusive se puede prescindir de alguno de ellos. Eso sí, hay que tenerlos muy presentes para no cometer errores que puedan afectar a la organización.

Archivado en Conceptos, CONCEPTOS BASICOS, Contabilidad, Economía, Empresas, Finanzas, Mercados, organización económica
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