España e Italia prohiben temporalmente las posiciones en corto

España e Italia prohiben temporalmente las posiciones en corto

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La crisis nos azota cada día, se buscan medidas para calmarla pero los grandes especuladores siguen siendo dueños y señores de los mercados financieros. Por ello la CNMV, órgano supervisor de los mercados financieros españoles, ha prohibido las posiciones en corto sobre acciones españolas. ¿Qué es una venta en corto? Aquí hallaréis respuesta.

Trader en la bolsa

La inestabilidad y volatilidad en los mercados ha llevado a España e Italia a la prohibición cautelar de las posiciones en corto. En Italia la Consob ha decidido prohibirlas durante una semana, sobre las acciones del sector bancario y asegurador. Sin embargo España ha llegado más lejos, y la CNMV ha extendido el veto a las mismas durante tres meses y sobre todas las acciones cotizadas en mercados secundarios españoles, se ha puesto coto a los especuladores desde el 23 de julio hasta el 23 de octubre inclusive. ¿Qué son las posiciones en corto? ¿Qué se busca con su prohibición cautelar? ¿Qué efecto tiene en los mercados?. Este a artículo intentará responder a esas preguntas en la medida de los posible.

Abrir una posición en corto, no es comprar una acción para venderla a corto plazo, sino todo lo contrario, lo que se hace es vender un valor, para posteriormente recomprarlo. ¿Cuál es la gracia del asunto? Qué no somos poseedores de ese valor. “Anda ya!” me diréis algunos, “¿Cómo vas a vender algo que no tienes?”. Los mercados financieros funcionan así, somos capaces de vender algo, que no tenemos, ¿cómo? ,pidiéndolo prestado

Cuando tenemos indicios de que una acción va a bajar de precio en el mercado, podemos intentar apostar a este movimiento, la manera de hacerlo es pedir la acción prestada a un inversor a largo plazo, remunerarle ese préstamo a la persona dueña de las acciones y posteriormente al cabo de un tiempo devolverle las acciones. El objetivo es vender caro, comprar barato y obtener una rentabilidad suficiente que permita pagar el interés por el préstamo de los valores y tener un beneficio económico. Lo ilustraremos con un ejemplo:

Venta en corto Santander

Imaginemos, que el equipo de operadores de bolsa de Capitalibre tras ver la acción de Santander de capa caída a mediados de febrero, y con una tendencia de fuerte correción a mediados de marzo, prevé con una alta probabilidad que seguirá bajando, y cree que puede obtener un gran beneficio con este movimiento del mercado. Para ello llama a una persona de contacto, la cual sabemos que es inversor a largo plazo del banco de presidido por Emilio Botín, y estaría dispuesto a prestarnos aproximadamente 3 millones de euros en acciones Santander, al 5% anual durante 25 días (utilizando base 365), el equipo de Capitalibre acepta el trato y se pone manos a la obra.

El 27 de marzo** vende las 529.193 las acciones prestadas, a 5,669 € (2.999.995,117 € de inversión). Finalmente nuestras predicciones se cumplen y la acción baja bruscamente durante los días posteriores, 23 días después, al ver cierto agotamiento de la tendencia bajista, **decidimos recomprar las acciones, por lo que el 19 de abril recompramos las 529.193 acciones a 4,465 €. Hemos obtenido un beneficio de: 5,669 – 4,465 = 1,204 €/acción, lo que equivale a 637.148,37€. A esta suma de dinero, hay que restarle los intereses que le pagaremos a la persona que nos prestó las acciones: 5% x 2.999.995,117 € x (23/365) = 9452,04 €.

Con esta operación nuestro beneficio neto ha sido de 627.696,33 €, nos hemos embolsado una buena cantidad de dinero, y cuanta cantidad de dinero hemos puesto para hacer la operación: NADA. Matemáticamente nuestra rentabilidad tendería al infinito. Evidentemente la persona que nos presta las acciones puede que nos exija una garantía, por ejemplo un 30% de la inversión, pongámosle un millón, si este fuera el caso nuestra rentabilidad en 23 días, sería del 62%, realmente jugosa.

También tenemos que ver la cara opuesta de la moneda, si finalmente la acción no se comporta como esperamos, y la tendencia se vuelve al alza, podemos tener unas pérdidas, tanto o más grandes que el hipotético beneficio descrito en el ejemplo.

El veto a este tipo de maniobras busca eliminar la alta volatilidad en el mercado, lo que se hace con esto es jugar a la baja de las acciones, ello conlleva a que se empuje al valor hacía la caída libre, lo que en momentos de crisis no viene nada bien a los países y a las empresas. Son movimientos puramente especulativos que buscan un beneficio rápido.

Pese a que introducen volatilidad en el mercado, este tipo de operaciones a mi juicio crean eficiencia en el mercado, eliminarlas temporalmente, simplemente nos servirá para sostener limitadamente el precio de las acciones, y no resolverá el problema estructural en este país, eso sí, quizás le haga las vacaciones más relajadas a algún político o banquero.

Archivado en Banca, CNMV, Crisis, Escándalo Financiero
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